24 Rue De L'université rinde homenaje a la dirección más emblemática de la Maison: el Hôtel de Sénecterre, la mansión del siglo XVII que alberga los talleres de Yves Saint Laurent en la margen izquierda de París. Para traducir ese universo de lujo silencioso, paneles de madera blanca y creatividad contenida, el maestro perfumista Fabrice Pellegrin elige la calidez cremosa del sándalo como protagonista absoluto, vestido con ante aterciopelado, incienso y cedro de líneas limpias.
La salida nos recibe con un velo de incienso y cipriol (nagarmota): un humo suave, resinoso y ligeramente terroso que envuelve los sentidos sin volverse pesado. Esta combinación crea una atmósfera serena, casi meditativa, como entrar en un taller bañado por luz blanca donde todo está en orden y cada pieza ocupa su lugar.
En el corazón, la fragancia se vuelve táctil y texturizada: la madera de cedro aporta estructura, verticalidad y un toque seco, mientras el acorde de ante introduce una faceta piel-cuero extremadamente suave, sin aristas, que recuerda a una carpeta de cuero blando o a una butaca de estudio recién tapizada. Es aquí donde el perfume revela su lado más chic y minimalista: un lujo silencioso, sin estridencias, que se siente impecable pero cercano.
En la base, el sándalo se despliega con toda su cremosidad: cálido, ligeramente ambarado y con un punto dulce muy sutil, nunca gourmand. Actúa como un halo confortable que se adhiere a la piel y a la ropa, dejando un rastro que mezcla madera clara, resina suave y cuero aterciopelado. La sensación es la de “piel limpia envuelta en madera de lujo”: íntima, relajante y a la vez muy sofisticada, ideal para quienes buscan un perfume que les acompañe sin imponerse.
24 Rue De L'université es una fragancia claramente unisex: en piel femenina resalta su faceta cremosa, luminosa y ligeramente empolvada, perfecta para looks elegantes y discretos; en piel masculina destaca el lado amaderado-resinoso y el acorde de ante, que aportan presencia serena y una elegancia casi arquitectónica. Funciona como perfume firma durante todo el año, especialmente en entornos profesionales, momentos de concentración creativa o reuniones donde se quiere oler a “buena presencia” sin dejar una estela invasiva.