Voulez-Vous Coucher Avec Moi de KILIAN PARIS es la pregunta convertida en perfume: una invitación directa, elegante y algo peligrosa. Creada por Alberto Morillas en 2015, esta fragancia se construye alrededor de un ramo intenso de flores blancas (gardenia, ylang-ylang, tuberosa, rosa de Bulgaria) sobre una base cremosa de sándalo y vainilla, diseñada para acompañar la piel durante toda la noche.
La salida abre con un neroli fresco y chispeante acompañado de matices de flor de azahar y mandarina, que aportan brillo cítrico y sensación de piel limpia recién perfumada. Es una entrada luminosa, casi inocente, que sugiere un lado angelical antes de revelar la verdadera intensidad del perfume.
A los pocos minutos, el corazón floral estalla: gardenia radiante, ylang-ylang cremoso, tuberosa voluptuosa, rosa de Bulgaria seductora y un toque jugoso de lichi forman un bouquet blanco narcótico, profundamente sensual y ligeramente afrutado. Aquí el perfume deja atrás la timidez y se vuelve carnal, como un vestido blanco que de repente se vuelve segundo piel en una noche de verano.
En el fondo, un acorde de sándalo exquisito, cedro satinado y vainilla envolvente crea una base cálida y adictiva. El sándalo se trabaja en “sobredosis” para aportar cremosidad y sensualidad, mientras la vainilla deja un rastro suave, ligeramente dulce, que se imprime en la memoria de quien se acerca. Es un secado amaderado, elegante y muy sensual, que convierte la fragancia en una auténtica arma de seducción nocturna.
La versión With Clutch se presenta en el icónico frasco negro lacado, acompañado de un clutch también negro decorado con dos serpientes doradas enfrentadas: un guiño directo al juego de tentación, peligro y deseo que inspira el perfume, perfecto como pieza de colección y objeto de deseo en cualquier tocador.
Voulez-Vous Coucher Avec Moi es ideal para noches largas, cenas íntimas, citas muy especiales y eventos donde el dress code pida algo sofisticado y abiertamente seductor. Un floral blanco de nicho con mucha personalidad, que funciona de maravilla en piel femenina y que también resulta magnético en piel masculina para quienes se atreven con las flores cremosas, el sándalo sensual y las fragancias que “hablan” por uno mismo.