Sunny Side Up es el lado más luminoso y optimista de Juliette Has A Gun: una fragancia construida alrededor de un sándalo cremoso, casi lechoso, bañado en vainilla suave y flores blancas radiantes. Su creador busca transmitir una sensación de alegría inmediata, como salir a la calle en un día perfecto de verano y sentir el sol en la piel.
La salida combina el carácter cremoso de la vainilla absoluta con el amyris (un tipo de madera de sándalo ligera) y un acorde de jazmín lactónico muy suave, que aporta esa impresión de leche de coco bañada en luz. Desde los primeros segundos, el perfume se siente cálido, solar y adictivo, sin ser excesivamente dulce.
En el corazón, el sándalo se vuelve protagonista en forma de “crema de sándalo”, acompañado por manteca de iris y jazmín sambac, que aportan una faceta polvosa, ligeramente cosmética, y una flor blanca luminosa que recuerda a piel bronceada, crema solar chic y ropa blanca al sol. Es un acorde muy confortable, con toques florales que envuelven sin cansar.
En el fondo, las notas de ambreta (almizcle vegetal) e Iso E Super crean una estela almizclada, limpia y amaderada, que prolonga ese efecto de piel caliente y ligeramente salada, como después de un día en la playa. La vainilla y los salicilatos redondean el conjunto con un punto goloso sutil, más cremoso que azucarado, ideal para quienes aman los perfumes “gourmand” elegantes y nada empalagosos.
Sunny Side Up es perfecto para primavera y verano, pero también funciona en otoño como fragancia de ánimo: tiene un aura reconfortante, casi antiestrés. Es ideal para el día a día, planazos al aire libre, brunchs, vacaciones y momentos en los que quieres proyectar buen humor, calidez y cercanía. Aunque está catalogado como perfume femenino, sus acordes de sándalo, almizcle y vainilla cremosos lo hacen totalmente llevable por cualquier persona que disfrute de fragancias solares, amaderadas y suaves.