Mmmm... es la interpretación de Juliette Has A Gun del placer puro en versión perfume: una fragancia creada por Romano Ricci en 2016 alrededor de un acorde gourmand de vainilla y neroli, pensado para despertar antojo, confort y seducción al mismo tiempo. El propio concepto parte de la onomatopeya “mmm…”, ese murmullo casi interno que hacemos cuando algo nos resulta irresistible.
La salida combina frambuesa jugosa con geranio y neroli, dando un inicio frutal rojo, ligeramente ácido y muy luminoso. La frambuesa aporta un toque de confitura brillante, mientras que el neroli —flor de azahar fresca— ilumina la composición y evita que el dulzor se vuelva pesado desde el primer momento. Es un arranque que recuerda a un postre de frutos rojos servido junto a flores blancas recién cortadas.
En el corazón, el perfume se vuelve más cremoso y voluptuoso: nardos, jazmín sambac, flor de azahar y un toque de iris construyen un bouquet floral blanco con faceta empolvada, muy sensual pero trabajado con la ironía y ligereza tan propias de la marca. Estas flores envuelven la frambuesa inicial y la transforman en un acorde casi de crema de frutos rojos sobre pétalos azucarados, femenino, llamativo y con un puntito coqueta.
El fondo es donde Mmmm... despliega por completo su carácter gourmand oriental: vainilla cremosa, caramelo, sándalo, heliotropo, almizcle blanco y pachulí se combinan en una base densa, dulce, envolvente y muy adictiva. La vainilla y el caramelo aportan ese efecto de postre caliente; el heliotropo suma una textura almendrada y empolvada; el sándalo suaviza con su cremosidad amaderada, mientras que el almizcle blanco y el pachulí dan profundidad y fijación a la mezcla. El resultado es una sensación de piel bañada en luz roja, dulzor y calidez, con un trail realmente memorable.
Aunque muchas boutiques lo presentan como femenino, Mmmm... está concebido como fragancia para “mujeres y hombres”, y de hecho se percibe como un gourmand unisex moderno: perfecto para pieles que disfrutan de perfumes dulces, envolventes, con mucho volumen y una faceta muy sensual. Brilla especialmente en noches, en climas frescos o fríos y en momentos en los que se busca dejar una estela dulce con personalidad, ya sea en una cita, un plan de ciudad o una salida arreglada.