Escentric 02 es la cara “de fórmula” de la molécula protagonista del dúo 02: el ambroxan, un ámbar gris de laboratorio célebre por su carácter mineral, limpio y extremadamente sensual. Aquí no aparece solo, sino rodeado de un pequeño elenco que lo realza: vetiver seco, muscone (almizcle de origen sintético), iris y una firma floral aérea que recuerda a jazmín y flor de saúco.
Desde el primer instante, la fragancia se percibe como una explosión de claridad: una sensación fresca, casi efervescente, que muchos describen como “mineral” o de gin-tonic helado sobre la piel. Esa chispa se consigue a través de un acorde que combina orris (raíz de iris ligeramente empolvada), extracto de flor de saúco y hedione, un compuesto inspirado en el jazmín que aporta luz, transparencia y un matiz casi solar.
En el corazón, el ambroxan se vuelve protagonista absoluto: un ámbar moderno, limpio y muy sensual que mezcla calidez suave con una frescura seca y cristalina. Huele a piel limpia y cálida, a madera clara recién pulida y a aire salino, todo a la vez, sin dulzor pesado ni resinas densas. Es un acorde que envuelve sin imponerse, muy cómodo de llevar y con una faceta íntima que invita a acercarse.
La base se construye sobre vetiver y muscone: el vetiver introduce un trazo verde-amaderado seco, elegante y muy contemporáneo; el muscone, un almizcle “de piel” suave, redondo y adictivo, que se funde con el cuerpo y prolonga el carácter luminoso del ambroxan durante horas. El resultado es una estela de ámbar gris moderno, madera limpia y almizcle sedoso que oscila en intensidad a lo largo del día: a ratos parece desaparecer y reaparece de repente en forma de destello sensual.
Escentric 02 es un perfume claramente unisex y muy versátil, ideal para quienes buscan algo diferente a los cítricos y acuáticos tradicionales, pero igual de limpio y llevadero. Funciona de maravilla como fragancia firma en climas templados y cálidos, perfecto para oficina, vida urbana, afterwork o citas relajadas, y es también una herramienta excelente de layering: un par de pulverizaciones sobre florales, cítricos o amaderados les aportan profundidad ambarada, fijación extra y un toque “mineral-sexy” inconfundible.