Eau Duelle Eau de Parfum es el relato de una vainilla que recorre la ruta de las especias: Babilonia, Goa, Venecia, Cartago… En cada puerto, la vaina se impregna de cardamomo, bayas rosas, azafrán, resinas y maderas, hasta transformarse en una vainilla compleja, viajada y profundamente adictiva. La propia casa la presenta como una oda al viaje, donde la vainilla Bourbon revela una cara más especiada, intensa y ambarada que en la versión Eau de Toilette.
La salida combina el brillo aromático del cardamomo, la pimienta rosa y los cítricos (bergamota, mandarina), con matices herbales de lavanda. Es un arranque de especias frías y chispeantes que despiertan la piel y preparan el escenario para la vainilla, sin caer en la dulzura inmediata: se siente como abrir un cofre de especias en una tienda antigua, entre sacos de granos y maderas claras.
Poco después, el corazón se calienta con canela y un suave acorde de cuero, acariciado por un jazmín discreto que pulimenta el conjunto sin convertirlo en un floral. Aquí empieza a percibirse la vainilla en serio: cremosa, especiada y envolvente, más oscura que pastelera, con una textura casi de resina vainillada que abraza las especias y las redondea.
El fondo es donde Eau Duelle muestra su dualidad con más fuerza. La vainilla Bourbon se hunde en un lecho de ámbar, benjuí, cedro, sándalo, almizcle y vetiver, creando una base balsámica, ligeramente ahumada y con un hilo seco, amaderado, que equilibra el dulzor. Notas de cypriol y el “accidente olfativo” del cálamo introducen una faceta ahumada-terrosa y casi medicinal, mientras el incienso/ambroxan le da una sombra mineral y ligeramente animal que hace el conjunto más profundo y sensual.
En la piel, Eau Duelle Eau de Parfum se comporta como una vainilla de autor seria y sofisticada: al principio destacan las especias frías y el lado más seco y amaderado; con el paso de las horas, la vainilla se vuelve más cremosa, balsámica y acogedora, dejando un rastro cálido que recuerda a madera calentada por el sol, tisana de especias y vaina de vainilla abierta entre los dedos. Es una opción magnífica para otoño e invierno, tardes y noches, y para quienes buscan una firma de vainilla distinta, más viajera y compleja que las clásicas vainillas gourmand.