EDT, EDP, Extrait: el código secreto detrás de cada frasco de perfume
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EDT, EDP, Extrait: el código secreto detrás de cada frasco de perfume

Frente a la misma fragancia, dos frascos pueden comportarse de forma completamente distinta en la piel. Uno se desvanece en un par de horas; el otro sigue presente al final del día. La diferencia no está en el perfume en sí, sino en algo que muchas veces se pasa por alto al comprar: la concentración.

EDT, EDP, Extrait. Tres siglas que aparecen en cada etiqueta y que determinan la intensidad, la duración y el carácter de una fragancia. Entender qué significan no es un detalle técnico menor: es la diferencia entre elegir el perfume correcto o quedarte con la versión que no encaja contigo.

Qué es la concentración de un perfume

Toda fragancia se compone, fundamentalmente, de dos elementos: el extracto aromático (la mezcla de esencias que define el aroma) y la base de alcohol y agua que lo diluye. La concentración indica qué porcentaje del frasco corresponde a ese extracto puro.

Cuanta más concentración, más densa, duradera y profunda es la fragancia. Cuanta menos, más ligera, fresca y efímera. No se trata de que una versión sea "mejor" que otra en términos absolutos: se trata de qué experiencia olfativa busca cada persona, y en qué momento.

Eau de Toilette (EDT): ligereza y frescor

El Eau de Toilette concentra, por norma general, entre un 5% y un 15% de esencia aromática. Es la versión más ligera y fresca de una fragancia: se siente con claridad en los primeros minutos, pero su estela se difumina con rapidez, normalmente entre tres y cinco horas.

Es la concentración ideal para climas cálidos, para el uso diario en oficina o para quienes prefieren una presencia discreta que se reaplica sin esfuerzo a lo largo del día. En perfumería nicho, el EDT es menos habitual que el EDP, ya que muchas casas optan directamente por concentraciones superiores como sello de identidad.

En pocas palabras

El EDT prioriza la frescura inmediata sobre la persistencia. Es la opción más versátil para el día a día, pero la que exige reaplicación más frecuente.

Eau de Parfum (EDP): el equilibrio de la perfumería de autor

El Eau de Parfum se sitúa entre un 15% y un 20% de concentración. Es, con diferencia, el formato más extendido en perfumería nicho: ofrece suficiente densidad y duración —entre seis y ocho horas, según la fragancia y la piel— sin renunciar a la evolución natural de las notas de salida, corazón y fondo.

Un buen ejemplo de este equilibrio es Angels' Share de Kilian, presentado en Eau de Parfum. Su apertura de coñac y roble se mantiene presente en piel durante horas, evolucionando hacia un fondo cálido y envolvente sin llegar a la densidad de un extracto. Es el formato pensado para quienes quieren proyección real, pero conservando matices y movimiento en la fragancia.

Parfum / Extrait: la máxima expresión

El Extrait de Parfum —también llamado Parfum o Pure Parfum— representa la concentración más alta, habitualmente entre un 20% y un 40%, aunque algunas casas de lujo superan ese umbral. Es la versión más densa, más duradera y más cercana a la piel: el sillage es profundo, la persistencia puede superar las diez horas, y la evolución de las notas se percibe de forma mucho más lenta e íntima.

Oud Satin Mood Extrait de Parfum de Maison Francis Kurkdjian ilustra perfectamente esta categoría. Su salida floral de rosa y violeta da paso a un corazón de oud profundo y sedoso, antes de asentarse en un fondo ambarado y vainillado de una persistencia excepcional. Es una fragancia pensada para ocasiones de presencia absoluta, donde la concentración se convierte en parte de la experiencia: no es simplemente "más perfume", es una textura olfativa distinta.

En pocas palabras

El Extrait no busca pasar desapercibido. Es la concentración para quienes entienden el perfume como una declaración, no como un accesorio.

Cómo elegir según ocasión, clima y piel

No existe una concentración universalmente correcta: existe la adecuada para cada contexto.

  • Clima cálido o uso diario en oficina: un EDT o un EDP ligero evitan la saturación del ambiente.
  • Uso habitual con presencia notable: el EDP es, en la mayoría de los casos, el punto de equilibrio más razonable.
  • Ocasiones especiales, noches de invierno o eventos de gala: el Extrait despliega todo su potencial en climas fríos y espacios donde la fragancia tiene margen para expandirse.
  • Pieles secas: retienen el perfume con menos intensidad, por lo que concentraciones más altas suelen comportarse mejor.
  • Pieles grasas: tienden a amplificar y prolongar la fragancia, lo que permite trabajar bien incluso con un EDT.

La regla más fiable, en cualquier caso, sigue siendo la misma que en toda la perfumería nicho: probar en piel, dejar que la fragancia evolucione durante varias horas y observar cómo se comporta en tu propia química corporal antes de decidir.

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